El Departamento de Estado de Estados Unidos ha anunciado la imposición de nuevas sanciones a nueve entidades y dos individuos vinculados al Gobierno de Cuba, en un movimiento que podría intensificar las tensiones geopolíticas en la región. Entre las entidades sancionadas se incluyen tres relacionadas con el sector energético cubano: el Centro de Investigaciones del Petróleo (CEINPET), la Empresa de Energía S.A. (ENERSA) y Einarbo S.A.
La administración estadounidense también ha señalado que estas sanciones buscan desarticular los esfuerzos del conglomerado empresarial militar cubano, Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), para eludir las restricciones impuestas. La Terminal de Contenedores de Mariel S.A., operadora del puerto más importante de Cuba, figura entre las entidades señaladas en este contexto.
Adicionalmente, las sanciones afectan a entes que forman parte del sistema de misiones médicas cubanas en el exterior, acusadas por Estados Unidos de implementar prácticas de trabajo forzoso y de retener una parte considerable de los salarios de los profesionales enviados al extranjero. Los funcionarios sancionados incluyen a Gretza Sánchez Padrón, directora de la Unidad Central de Cooperación Médica (UCCM), y al ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda.
Las medidas restrictivas congelan los bienes y activos de las entidades y personas mencionadas bajo jurisdicción estadounidense y prohíben cualquier transacción entre estas y ciudadanos o instituciones estadounidenses. Este nuevo paquete de sanciones se suma a las acciones previamente tomadas en junio, que incluyeron al presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, y a otros altos funcionarios.
En un contexto adicional, el Departamento de Justicia ha presentado una acusación contra Raúl Castro, reflejando la situación compleja que enfrenta la isla en el ámbito internacional y las políticas de sanciones de Estados Unidos.
