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30 Jun, 2026, 17:14

Estados Unidos ha impuesto sanciones a individuos y empresas relacionadas con el CJNG, apuntando a desacelerar el contrabando de combustible que impacta directamente en la economía regional y la seguridad de Michoacán.

Edificio del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos donde se anunciaron las nuevas sanciones contra operadores del CJNG.

El impacto de las sanciones en Michoacán. El gobierno de EE. UU. ha designado a dos ciudadanos mexicanos y a nueve empresas que operan en el contrabando de combustible, buscando desmantelar vías de ingresos que alimentan al Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Este esfuerzo es crucial para mejorar la seguridad en comunidades como las que rodean la Tierra Caliente y la Meseta Purépecha.

Operaciones ilícitas en la frontera

Según el Departamento del Tesoro, estas redes operan mediante la compra de gasolina y diésel en Estados Unidos, introduciendo estos productos de manera ilegal a México usando documentación falsificada. Este tipo de actividades no solo causa pérdidas económicas a Pemex, sino que también alimenta la economía ilícita de la región.

Scott Bessent, secretario del Tesoro, subrayó: «La acción de hoy destaca la expansión de los carteles mexicanos en fuentes de ingresos que van más allá del narcotráfico tradicional». Esto resalta un problema que afecta no solo la seguridad, sino también el desarrollo socioeconómico de las comunidades michoacanas.

Identidades clave en la red de contrabando

Las sanciones se dirigen a figuras fundamentales en el financiamiento del cartel, entre ellas:

  • Óscar Guillermo Juraidini Silva: Encargado de crear empresas fachada y de gestionar la falsificación de documentos aduaneros.
  • J. Refugio Ruiz Villagómez: Asociado con Jomadi Logistics & Cargo y Ahavat Logistics Solution, empresas involucradas en el contrabando de combustible a México sin las autorizaciones requeridas.

Es importante notar que este fenómeno de contrabando también incluye el robo de crudo a Pemex y se lleva a cabo con frecuencia mediante la corrupción, lo que complica aún más la situación en Michoacán.

Esta nueva medida se suma a la estrategia estadounidense que categoriza a grupos como el CJNG como organizaciones terroristas, intensificando así la presión internacional sobre sus operaciones financieras y su impacto en comunidades locales.

Redacción / La Voz de Michoacán