El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha manifestado su expectativa de que nuevos gobiernos electos en América Latina se sumen a la alianza de seguridad establecida por el presidente Donald Trump, que se lanzó en marzo en Florida. Este esfuerzo ha logrado unir a más de 14 países de la región en la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, un desarrollo que podría expandirse conforme se produzcan cambios en el liderazgo político de varios estados. Durante una audiencia ante el comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, Rubio destacó la importancia de esta cooperación multilateral en el contexto de sus prioridades de política exterior para el año fiscal 2026-2027.
La alianza, denominada Escudo de las Américas, convocó en marzo a casi la mitad de las naciones de América Latina y el Caribe, aprovechando el reciente giro conservador que se observa en varios países, entre ellos Argentina, Chile, El Salvador y Ecuador. En este marco, Trump celebró la victoria del candidato presidencial ultraderechista en las elecciones colombianas, Abelardo de la Espriella, quien ha expresado su compromiso con las iniciativas de seguridad impulsadas por Estados Unidos en la región.
La proximidad de elecciones en Brasil, programadas para octubre, también suscita interés internacional, dado que Trump ha manifestado su apoyo al candidato conservador Flávio Bolsonaro frente al actual presidente de izquierda, Luiz Inácio Lula da Silva. Esta dinámica refleja un creciente alineamiento entre ciertos gobiernos latinoamericanos y la administración estadounidense, lo que puede tener implicaciones significativas para las relaciones bilaterales y la seguridad regional en el futuro próximo.
