Estados Unidos ha autorizado transacciones limitadas con Venezuela, previamente restringidas por sanciones, con el objetivo de facilitar labores de socorro tras los recientes terremotos que han causado más de 180 muertes en el país sudamericano. Esta decisión, emitida por el Departamento del Tesoro, permite actividades relacionadas con la ayuda humanitaria hasta el 23 de octubre de 2026, aunque no implica el desbloqueo de activos sancionados.
La directriz aclara que la autorización no se extiende a otras transacciones prohibidas por distintas órdenes ejecutivas o regulaciones en el marco de sanciones económicas aplicadas. Desde la captura de Nicolás Maduro en enero, la administración de Estados Unidos ha emitido un número limitado de licencias relacionadas con la explotación petrolera, lo que indica un cambio en la dinámica de relaciones bilaterales con el régimen venezolano.
La reciente autorización se enmarca en un contexto de crisis humanitaria, tras la ocurrencia de dos terremotos, de magnitud 7.2 y 7.4, ocurridos apenas con 39 segundos de diferencia, considerados los más devastadores en la historia reciente de Venezuela. Anteriormente, el Departamento de Estado de Estados Unidos había anunciado el envío de 100 millones de dólares a la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios y un adicional de 50 millones para operaciones directas sobre el terreno.
La comunidad internacional observa este desarrollo con atención, dado su impacto potencial en la asistencia humanitaria y la evolución de las sanciones en el marco de la política estadounidense hacia Venezuela.
