El Tribunal de París espera la posible presencia de Elon Musk en una cita relacionada con una investigación por posibles violaciones de la legislación francesa por parte de su red social X. Aunque no está obligado a comparecer como imputado, la audiencia se enmarca dentro de un procedimiento que podría llevar a su arresto.
La fiscalía de París no ha revelado detalles sobre el lugar y la hora del encuentro. Musk ha expresado previamente su desdén hacia los magistrados franceses, calificándolos de «retrasados mentales». Esta reacción se dio tras un registro judicial en la sede de X en París, donde la empresa rechazó categóricamente cualquier infracción y denunció motivaciones políticas.
La investigación se centra en si X cumple con la normativa francesa en relación a la difusión de contenidos de pornografía infantil y la creación de deepfakes, que son imágenes o videos realistas generados por inteligencia artificial sin el consentimiento de las víctimas.
El Departamento de Justicia de EE. UU. ha intervenido en el asunto, criticando lo que considera un intento de implicar a Estados Unidos en un proceso penal con connotaciones políticas. En una carta filtrada, se expresa preocupación por las implicaciones de estas acciones en la regulación de actividades comerciales de plataformas de redes sociales.
Pavel Durov, fundador de Telegram y también objeto de un procedimiento judicial en Francia, ha mostrado su apoyo a Musk, argumentando que el gobierno francés está utilizando investigaciones penales para restringir la libertad de expresión y la privacidad. La fiscalía ha indicado que, independientemente de la asistencia de Musk, la investigación continuará su curso.
