Delegados del gobierno de los Estados Unidos llegaron a Doha con el propósito de mantener conversaciones sobre el conflicto con Irán, aunque no se prevén negociaciones directas con representantes de Teherán, según ha informado el Ministerio de Relaciones Exteriores de Qatar. Los enviados estadounidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner, están en contacto con mediadores que facilitan el diálogo entre ambas naciones.
Por su parte, Irán también ha enviado una delegación al país del Golfo, aunque las autoridades qataríes han informado que no hay reuniones programadas entre las partes involucradas en los próximos días. Los representantes iraníes se reunirán con mediadores para abordar, entre otros temas, la cuestión de los activos congelados de Irán en el extranjero.
Esmail Baqai, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, declaró que su país responderá a cualquier violación del acuerdo provisional firmado entre Washington y Teherán. Este protocolo, destinado a poner fin a las hostilidades, se vio comprometido tras un incremento de ataques recíprocos entre ambas naciones en el último fin de semana. Baqai también enfatizó que ninguna acción quedará sin respuesta, subrayando la postura firme de Irán.
Un funcionario estadounidense indicó que ambas naciones habían acordado detener los ataques a pesar de la reciente escalada del conflicto. La cancillería iraní desmintió las afirmaciones sobre una reunión con Estados Unidos, aunque confirmó el envío de expertos a Doha para discutir la implementación de los términos del protocolo.
La tensión en la región, especialmente en torno al estratégico estrecho de Ormuz, continúa siendo un elemento central en las relaciones entre Washington y Teherán. Este estrecho es vital para el tránsito global de hidrocarburos, y su cierre por parte de Irán desde el inicio del conflicto el 28 de febrero de 2023 había afectado significativamente la logística del comercio internacional.
Recientemente, Estados Unidos acusó a Irán de atacar dos embarcaciones en la zona, lo que llevó a una respuesta militar por parte de la administración estadounidense. Las hostilidades registradas hasta el último domingo han puesto en tela de juicio la viabilidad del acuerdo firmado el 17 de junio de 2023, destinados a establecer la paz en el conflicto en Oriente Medio.
