Gianni Infantino, presidente de la FIFA, se enfrenta a una creciente oposición a su propuesta de establecer la FIFA Forward Enterprise (FFE), la cual busca permitir la inversión privada en el negocio comercial de la Copa del Mundo. Este proyecto ha suscitado inquietudes en Estados Unidos, donde el Comité Judicial de la Cámara de Representantes, liderado por el congresista demócrata Jamie Raskin, ha iniciado una investigación sobre las posibles conexiones entre la FIFA y el entorno del expresidente Donald Trump.
Raskin ha señalado que Infantino y la FIFA están realizando negocios con miembros de la familia Trump, identificando a Thrive Eternal, un fondo ligado a Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, como el posible principal inversor en el proyecto. El legislador también destacó que la FIFA tiene oficinas en la Trump Tower en Nueva York y que Infantino entregó recientemente un reconocimiento a Trump.
El congresista ha convocado a Infantino para que comparezca ante el Comité Judicial y ha solicitado documentos relacionados con beneficios otorgados a Trump, así como registros de visitas a las oficinas de la FIFA en la Trump Tower. Además, informes recientes han expuesto los vínculos financieros entre la familia Kushner y Arabia Saudita, incluyendo una inversión de 2,000 millones de dólares del Fondo de Inversión Pública saudí en Affinity Partners, la empresa de Jared Kushner, lo que añade una capa de complejidad a la situación.
Por otra parte, Arabia Saudita se prepara para albergar el Mundial de 2034 y el Fondo de Inversión Pública ha ascendido a la categoría de principal patrocinador de la Copa del Mundo a través de Aramco. Estas interconexiones políticas y económicas podrían complicar aún más las dinámicas de poder en el ámbito futbolístico internacional.
