La reciente decisión de la Casa Blanca de cambiar el nombre del lago Ontario a “Lago América” en Google Maps ha generado tensiones significativas en las relaciones entre Estados Unidos y Canadá. La medida fue anunciada tras una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump en un contexto de disputa comercial entre ambas naciones.
Steven Cheung, director de comunicaciones de la Casa Blanca, confirmó el cambio a través de un mensaje en redes sociales. Sin embargo, esta modificación no cuenta con reconocimiento a nivel internacional y ha sido objeto de críticas por parte de autoridades canadienses, quienes han calificado la decisión como carente de fundamento. Doug Ford, primer ministro de Ontario, manifestó su desacuerdo al afirmar que el nuevo nombre no será adoptado por la población.
De acuerdo con un comunicado de Google, el cambio de nomenclatura se alineó con las referencias oficiales del Sistema de Información de Nombres Geográficos (GNIS) de Estados Unidos, mientras que los usuarios en Canadá continuarán visualizando el lago como “Lago Ontario”. El resto del mundo verá ambos nombres representados para esta masa de agua, parte integral de los Grandes Lagos que delimitan la frontera entre ambos países.
Por otro lado, la aplicación “Maps” de Apple mantiene el nombre “lago Ontario” sin cambios. Esta no es la primera ocasión en que Trump intenta modificar nombres geográficos, ya que previamente ordenó el cambio del “Golfo de México” a “Golfo de América”, un acto que también enfrentó oposición de México.
Este último desarrollo es parte de una creciente retórica de confrontación por parte de la administración estadounidense hacia Canadá, en el marco de disputas sobre aranceles y otras cuestiones económicas. La comunidad internacional observa esta evolución con atención, dada su potencial repercusión en la cooperación bilateral entre ambos países.
