Este martes, la Presidenta Claudia Sheinbaum expresó desde Palacio Nacional que el Gobierno de México no ha recibido pruebas de Estados Unidos en relación con los vínculos del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el narcotráfico. Sheinbaum enfatizó que no se deben realizar acusaciones sin evidencias concretas.
Al ser cuestionada sobre la existencia de pruebas que respaldaran las acusaciones, la mandataria aseguró: «No, ninguna». Esta afirmación se produce en el contexto de la solicitud de detención presentada por autoridades estadounidenses, la cual llevó a Rocha Moya a separarse temporalmente de su cargo.
Sheinbaum resaltó que su administración no protegerá a nadie que enfrente acusaciones fundadas, pero tampoco respaldará acusaciones infundadas. «No vamos a cubrir a nadie, pero tampoco vamos a acusar a nadie sin pruebas», declaró.
La Presidenta informó que ha tenido solo una conversación con Rocha Moya desde que surgió la solicitud de las autoridades estadounidenses, y que dicha comunicación tuvo lugar el mismo día en que la controversia se hizo pública. Durante esa conversación, recomendó al gobernador que se pronunciara de manera pública, a lo que este respondió mediante un comunicado en sus redes sociales.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitó en abril la detención urgente de diez funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, incluyendo a Rocha Moya, debido a su supuesta colaboración con “Los Chapitos”, una facción del Cartel de Sinaloa. Hasta el momento, dos de los acusados se han entregado a las autoridades estadounidenses; el resto permanece en México para presentar su defensa en este caso que ha deteriorado las relaciones bilaterales.
El Gobierno de México ha señalado que no procederá con la detención de los políticos mencionados hasta que se presenten las pruebas que justifiquen tal acción.
