La acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y varios funcionarios de su administración, ha generado una intensa discusión sobre la relación bilateral entre México y Estados Unidos. Expertos advierten que este incidente marca un punto de inflexión en dicha relación.
Arturo Sarukhán, exdiplomático, señala que las investigaciones de esta magnitud requieren un proceso extenso de recopilación de pruebas. Esto sugiere que las autoridades estadounidenses han estado trabajando en el caso durante un periodo considerable antes de hacer su movimiento.
Sarukhán también relaciona el contexto actual con eventos recientes en el ámbito electoral y la influencia del crimen organizado en la política mexicana. Destaca el impacto de grupos como Los Chapitos y las detenciones de sus líderes en el desarrollo de estas investigaciones.
