Autoridades filipinas han evacuado a 1,500 familias debido a la creciente actividad del volcán Mayón, uno de los más activos del país. El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología ha mantenido el Nivel de Alerta 3, señalando un riesgo elevado de erupción y fenómenos peligrosos en los próximos días.
La actividad magmática está caracterizada por el descenso de lava, terremotos y posibles flujos piroclásticos. Las autoridades han establecido un radio de exclusión de seis kilómetros alrededor del volcán y han implementado medidas de emergencia, incluyendo la prohibición de acceso a la zona de peligro.
La Oficina de Defensa Civil ha indicado que varias localidades están sufriendo la caída de ceniza. Los evacuados están siendo atendidos en centros de acogida, aunque algunos han solicitado regresar a sus hogares. Sin embargo, el gobierno local ha prohibido el retorno hasta que las condiciones sean seguras.
