El sector energético en México enfrenta una nueva etapa de apertura a la inversión privada, aunque se requieren mejoras urgentes en la infraestructura eléctrica y de gas. Este avance es crucial para convertir las oportunidades actuales en un crecimiento económico sostenible.
Jonathan Pinzón, vicepresidente de Valía Energía, destacó que el país ha cambiado de un modelo basado en señales de mercado a uno enfocado en la planeación estatal, priorizando la competitividad y la seguridad energética. Sin embargo, subrayó la necesidad de centrarse en el desarrollo de redes eléctricas, ya que la capacidad instalada es insuficiente si no se puede entregar energía a los consumidores.
Durante un evento organizado por BBVA México, Katya Somohano, directora general de Iberdrola México, señaló un cambio positivo en la política energética del país. Afirmó que la electricidad es fundamental tanto para atraer inversiones como para mantener la competitividad de las industrias, especialmente aquellas relacionadas con exportaciones.
Las empresas en los corredores industriales del norte del país enfrentan tarifas eléctricas entre un 30 y un 40 % más altas que sus competidores en Texas, lo que dificulta sus planes de expansión. Somohano advirtió que, si la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no realiza inversiones necesarias, las empresas privadas se verán limitadas para distribuir energía a los centros industriales.
Leonardo Robles, de TC Energía, resaltó que la infraestructura energética requiere años de desarrollo. Mencionó que la energía necesaria para el próximo año debió empezar a ser construida hace varios años. TC Energía ha invertido más de 11 mil millones de dólares en la última década y evalúa sus decisiones de capital a largo plazo.
Robles también se refirió a la posible explotación de gas no convencional mediante fracturación hidráulica en el norte del país. No obstante, advirtió que esta no es una solución inmediata; el desarrollo de estos recursos tomará entre cuatro y seis años, además de requerir la construcción de infraestructuras de transporte.
Expertos coincidieron en que México se beneficia de su ubicación en América del Norte y del creciente interés de los inversionistas. Sin embargo, destacaron que la certeza regulatoria y la mejora de la infraestructura serán esenciales para mantener la inversión a largo plazo.
