El aumento del riesgo de enfermedades como el cáncer y la demencia en México se ha asociado con el consumo de alimentos ultraprocesados, la obesidad y el estrés. Estos factores contribuyen a alrededor de 195 mil nuevos diagnósticos de cáncer y afectan al 14.2 por ciento de los adultos mayores en el país.
Investigaciones realizadas en la Universidad Veracruzana (UV) han abordado la interacción entre la obesidad, el estrés, y la salud prostática y cognitiva a través de nueve estudios sistemáticos. La investigadora Deissy Herrera Covarrubias detalló que estos estudios examinan cómo una dieta alta en azúcares y grasas afecta el funcionamiento cerebral y puede derivar en enfermedades metabólicas y cáncer.
La investigadora también mencionó que los resultados podrían fundamentar estrategias de intervención preventiva centradas en la nutrición y la regulación del estrés. La investigación se ha desarrollado durante más de una década, utilizando métodos que incluyen revisiones de literatura científica, experimentos con modelos animales y análisis moleculares.
Los análisis han identificado que el consumo de dietas hipercalóricas y alimentos ultraprocesados no solo impacta el peso corporal, sino que también afecta el funcionamiento cerebral. Estudios han mostrado que las dietas altas en frituras, azúcares y grasas exacerban inflamaciones y alteran procesos relacionados con la memoria y la conducta.
Las investigaciones han señalado que estas dietas aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas, incluidas la demencia y el Alzheimer, que afectan las capacidades mentales. Según la investigadora, la obesidad no debe ser vista solo como una cuestión estética, sino como una enfermedad que impacta diversos sistemas del organismo.
Desde 2015, las investigaciones han revelado la relación entre la obesidad, la inflamación y el riesgo de diversos tipos de cáncer. El estudio «Efecto del estrés agudo prepuberal sobre la próstata» encontró que el estrés intenso en etapas tempranas puede aumentar la vulnerabilidad a enfermedades como el cáncer.
Los hallazgos sugieren que la inflamación en períodos críticos de desarrollo puede causar alteraciones en los tejidos. Si bien esto no implica necesariamente la aparición de cáncer, se considera una lesión precancerosa que podría anteceder el desarrollo de tumores. La complejidad del cuerpo humano requiere años de investigación para entender completamente estos procesos biológicos.
