Un atraco se registró en la madrugada del martes en el Museo Renoir de Cagnes-sur-Mer, Francia, donde dos ladrones, utilizando herramientas específicas, sustrajeron dos obras del renombrado pintor impresionista Auguste Renoir. Esta acción plantea serias interrogantes sobre la seguridad del patrimonio cultural en el país, dado que se suma a una serie de robos recientes en otras instituciones francesas, incluyendo el ataque al Louvre donde fueron robadas piezas de gran valor.
El incidente tuvo lugar antes de las 06:00 horas y, según la alcaldía de Cagnes-sur-Mer, el proceso de robo no superó los cinco minutos. Los perpetradores realizaron una incursión en el parque que rodea el museo, utilizando una sierra eléctrica para desprender las obras de sus anclajes. Las autoridades locales han informado que las alarmas activadas obligaron a los ladrones a abandonar dos de las cuatro pinturas que inicialmente intentaron robar.
Las piezas aún en paradero desconocido son «Madame Colonna Romano» y «Jeune femme au puits», consideradas de gran valor por la fiscalía de Marsella, que está al frente de la investigación. Por su parte, «Madame Pichon» y «Coco lisant», un retrato del hijo de Renoir, han sido recuperadas. En un mensaje al Ministerio de Cultura, el alcalde de Cagnes-sur-Mer ha manifestado la necesidad urgente de recursos para proteger el patrimonio cultural nacional.
Este robo tiene lugar alrededor de un año después de un asalto en el Louvre, donde fueron sustraídas joyas de la Corona de Francia, las cuales aún no han sido localizadas. Recientemente, se han registrado otros robos significativos en museos de Francia, lo que ha llevado a las autoridades a considerar medidas para reforzar la seguridad en las exposiciones y proteger los valiosos objetos de arte.
