Una ola de calor excepcional en Francia ha llevado a las autoridades a postergar la Marcha del Orgullo LGBT+ y el festival de música Solidays en París, planteando serias preocupaciones sobre la capacidad de los servicios de emergencia en el contexto de una crisis humanitaria. La temperatura en gran parte del país ha alcanzado niveles cercanos a los 40°C, lo que ha motivado a la prefectura de policía de París a solicitar la anulación de eventos masivos programados para el fin de semana, advirtiendo sobre la posible prohibición de estos por decreto.
La copresidenta de la asociación Inter-LGBT, Anouk Veyret, confirmó la cancelación del evento emblemático del colectivo, que estaba previsto para el sábado, y mencionó la posibilidad de reprogramar la marcha para septiembre. Los organizadores de Solidays, que esperaban reunirse con aproximadamente 200,000 personas, también han comunicado a sus voluntarios la cancelación del festival, lo que impactará severamente en la recaudación destinada a programas de lucha contra el VIH/SIDA.
El prefecto de policía ha impuesto restricciones adicionales, como la prohibición del consumo de alcohol en la vía pública, medida que ya se instauró durante la Fiesta de la Música. Estas decisiones buscan mitigar la presión en los hospitales, que enfrentan una situación descrita como «extremadamente grave», según declaraciones del jefe de urgencias del hospital europeo Georges Pompidou. El ministerio francés de Salud ha manifestado su preocupación por el aumento de «muertes a domicilio» y ha registrado al menos 55 decesos por ahogamiento, principalmente en áreas de baño no autorizadas. La persistencia de esta ola de calor evoca recuerdos de la crisis del 2003, que resultó en cerca de 15,000 muertes en el país.
