La emergencia sísmica se pone a prueba hoy, 19 de septiembre de 2026, con la realización del Segundo Simulacro Nacional 2026 en todo el país. Alejandro Méndez, ingeniero geólogo, enfatiza la importancia de la preparación ante fenómenos naturales, destacando que la prevención no solo involucra información, sino también la conciencia de las condiciones del entorno.
El especialista recordó que el 4 de septiembre de 2021, un sismo de magnitud 4.5 afectó el norte del estado de Guanajuato, específicamente el municipio de San Felipe, provocando daños materiales, incluidos en el histórico Castillo de Jaral de Berrio. Este evento, raro en la región, demuestra que los fenómenos sísmicos pueden ocurrir en cualquier lugar.
Méndez advirtió sobre la necesidad de conocer el atlas de riesgo correspondiente a cada localidad, para enfrentar no solo sismos, sino también otras amenazas naturales que pueden afectar a la población y su patrimonio. La autoconciencia sobre riesgos, como el de vivir cerca de un río, es vital para reducir vulnerabilidades.
El ingeniero sugirió que la autoprotección empieza con acciones simples, como tener una mochila de emergencia lista y establecer puntos de encuentro familiares en caso de desastres, ya que las autoridades pueden no estar disponibles de inmediato.
Además, mencionó su participación en iniciativas de geolocalización, creando mapas abiertos para emergencias a través de OpenStreetMap, esenciales para la respuesta en situaciones críticas. Destacó que la preparación individual es crucial ante la incapacidad de la intervención gubernamental en momentos de crisis.
El Atlas Estatal de Riesgos de Guanajuato 2026 sitúa a la entidad en la Zona B, con sismos potencialmente menos frecuentes, y el Servicio Sismológico Nacional posee estaciones de monitoreo en toda la región, incluida Irapuato. Desde 2025, se han detectado en el Bajío un total de 118 sismos, con 64 ocurridos en el enjambre de San Felipe y el más fuerte alcanzando una magnitud de 4.5, generando solo daños materiales.
