El Gobierno de Hamás, que ejerce control sobre la Franja de Gaza, ha anunciado su disolución en favor de un Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG) conformado por tecnócratas palestinos. Esta decisión, comunicada por Ismail al Thawabta, director de medios de Hamás, busca facilitar un traspaso de poder conforme al acuerdo de alto al fuego mediado por Estados Unidos, aunque la entrada del NCAG en Gaza todavía enfrenta obstáculos por parte de Israel.
El Comité de Emergencia creado tras los ataques del 7 de octubre de 2023 ha sido disuelto, y Muhammad Abdul Jaliq al Farra, quien lo lideraba interinamente, ha presentado su renuncia. Según el comunicado oficial, se garantizará la continuidad de servicios esenciales mediante la permanencia del personal técnico bajo el NCAG, que espera asumir sus funciones administrativas pronto.
Hamás ha hecho un llamado a todas las partes involucradas para facilitar la entrada del NCAG, subrayando la importancia de este proceso para fortalecer la resiliencia de la población palestina. Sin embargo, la situación en el terreno continúa complicada. Los ataques de Israel persisten casi diariamente, y la administración y reconstrucción en la Franja de Gaza aún no se han materializado.
Este anuncio llega en un contexto de estancamiento de las conversaciones de paz que se han llevado a cabo en Egipto. A pesar del compromiso formal por parte de Estados Unidos para implementar una segunda fase del plan de paz, el proceso enfrenta un bloqueo significativo, principalmente por la negativa de Hamás a desarmarse sin antes una retirada del ejército israelí.
La situación humanitaria en Gaza sigue siendo crítica, con un número considerable de habitantes viviendo en condiciones precarias y una falta de avance en la reconstrucción de la zona tras el conflicto más reciente. La comunidad internacional observa de cerca estos desarrollos, en un contexto donde las relaciones bilaterales siguen siendo tensas.
