El huracán Polo ha alcanzado la categoría 5 y se localiza a 355 kilómetros al sur de Zihuatanejo, Guerrero, y a 580 kilómetros al sur-sureste de Manzanillo, Colima. Aunque no impactará directamente, sus bandas nubosas generarán lluvias intensas, inundaciones y oleaje de hasta nueve metros en la costa del Pacífico.
El fenómeno meteorológico intensificó su fuerza rápidamente, registrando vientos máximos sostenidos de 260 kilómetros por hora y rachas que alcanzan los 315 kilómetros por hora, desplazándose lentamente hacia el este en el Océano Pacífico. Las autoridades meteorológicas han emitido alertas para los estados de Guerrero, Michoacán, Colima, Jalisco y Oaxaca, donde se anticipan precipitaciones que podrían provocar deslaves y desbordamientos.
En respuesta a la situación, el gobierno de Guerrero ha decidido suspender clases en regiones vulnerables como Costa Grande, Costa Chica y Acapulco, mientras que la Secretaría de Educación de Michoacán ha tomado medidas similares en siete municipios de la región Sierra-Costa. La meta principal es salvaguardar la seguridad de estudiantes y docentes ante condiciones climáticas severas.
Se prevé que el huracán se mantenga fuera de la costa, pero su movimiento lento prolongará los efectos adversos. Las autoridades marítimas han restringido la navegación para embarcaciones menores y turísticas. El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos estima que el ciclón mantendrá su categoría 5 hasta el mediodía del miércoles, momento en el que comenzaría a degradarse.
La Protección Civil ha instado a la población a localizar refugios temporales y preparar mochilas de emergencia, enfatizando la importancia de seguir las recomendaciones oficiales para minimizar riesgos en esta situación crítica.
