Culiacán, Sinaloa, se encuentra en el centro de un escándalo de corrupción vinculado a personajes de la política local. En enero de 2025, cientos de volantes fueron lanzados desde una avioneta, acusando a figuras públicas de tener lazos con el grupo criminal conocido como Los Chapitos.
El senador Enrique Inzunza Cázarez ha sido señalado formalmente ante una corte de Estados Unidos por colaborar con este grupo mientras se desempeñaba como secretario general bajo el gobierno de Rubén Rocha Moya. El Departamento de Justicia de Estados Unidos hizo pública la acusación contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios, incluyendo a Inzunza.
Los volantes, que instaban a la ciudadanía a denunciar al senador, incluían números de contacto de las secretarías de Marina y Defensa Nacional, así como un correo electrónico de la DEA. Esta semana, la acusación fue formalizada en una corte del distrito sur de Nueva York, donde se detalla que Inzunza se reunió con líderes de Los Chapitos para negociar protección a cambio de apoyo político.
Desde su llegada al Senado en septiembre de 2024, la actividad legislativa de Inzunza ha sido escasa. Solo ha presentado una iniciativa durante sus 19 meses en el cargo, que propone permitir la publicación de edictos judiciales en medios electrónicos. Además, ha sido firmante en otras siete iniciativas presentadas por otros senadores.
Pese a su limitada productividad, su asistencia al Senado ha sido casi perfecta, con una única ausencia registrada en septiembre de 2025. Hasta ahora, no ha solicitado licencia, lo que ha permitido que su suplente, Omar López Campos, permanezca fuera de funciones.
