Irán ha amenazado con extender el conflicto más allá de Medio Oriente si Estados Unidos decide reanudar ataques militares. La advertencia se produjo tras declaraciones del presidente Trump, quien indicó que estuvo a una hora de lanzar una nueva campaña de bombardeos.
Las negociaciones para frenar la guerra se han estancado, casi seis semanas después de que Trump suspendiera la «Operación Furia Épica». Irán presentó una nueva oferta a Washington, pero esta incluye condiciones previamente rechazadas por el presidente, como el control del estrecho de Ormuz, indemnizaciones por daños, levantamiento de sanciones y retirada de tropas estadounidenses.
Trump ha mencionado que decidió posponer las acciones militares para dar tiempo a la diplomacia. Sin embargo, Irán ha reiterado su intención de responder a cualquier nuevo ataque con agresiones a países de Medio Oriente con bases estadounidenses, sugiriendo incluso posibles objetivos más lejanos.
Desde el inicio del conflicto, Irán ha restringido el paso en el estrecho de Ormuz, lo que ha causado una significativa interrupción en el suministro energético global. Estados Unidos respondió el mes pasado imponiendo su propio bloqueo a los puertos iraníes.
Recientemente, dos petroleros chinos que transportan alrededor de cuatro millones de barriles de petróleo cruzaron el estrecho, lo que indica que Irán podría estar dispuesto a suavizar su bloqueo para aliados. Asimismo, un petrolero surcoreano también transitó por la zona, en cooperación con Irán.
La presión sobre Trump para poner fin al conflicto ha aumentado, especialmente debido al impacto en los precios de la energía antes de las elecciones al Congreso en noviembre. Las declaraciones del presidente han fluctuado entre amenazas y optimismo sobre un posible acuerdo de paz.
A medida que las posturas de Estados Unidos cambian, los precios del petróleo han mostrado una notable volatilidad. Sin embargo, los futuros del crudo Brent han ido en aumento desde principios de mayo. Analistas expresan preocupación por la incertidumbre en las negociaciones entre Washington y Teherán, mientras los mercados siguen atentos a cualquier avance.
