Responsables políticos y militares de Irán han desmentido en las últimas horas un comunicado emitido por el presidente de Estados Unidos sobre la supuesta reapertura del estrecho de Ormuz. Según declaraciones de fuentes del equipo negociador iraní a la agencia semioficial Fars, no se ha alcanzado ningún acuerdo respecto a esta estratégica vía marítima.
Las autoridades iraníes señalaron que «simplemente es falso» el mensaje del presidente estadounidense, quien mencionó que había decidido suspender operaciones contra Irán a petición de Teherán, en un contexto que involucraría la reapertura del estrecho. La agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria de Irán, también refutó el comunicado de Trump, enfatizando que mientras persistan las acciones hostiles de Estados Unidos, el estrecho permanecerá cerrado.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, comunicó al canciller saudí, Faisal bin Farhan, que la situación en la región sigue sin cambios y reiteró la disposición de Irán para responder a cualquier agresión estadounidense. Esta conversación fue también discutida durante una llamada entre el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salmán, y el presidente Trump.
En el contexto de estas tensiones, Rusia, aliado de Irán, ha expresado su frustración por la evolución de las negociaciones. Mijail Ulyanov, representante permanente de Rusia ante la ONU, comentó que las declaraciones contradictorias sobre el proceso negociador provienen mayoritariamente de Washington, lo que complica aún más la situación diplomática.
