Las reliquias de San Charbel llegaron a Irapuato, atrayendo a cientos de fieles a la Catedral, donde se llevó a cabo una misa dedicada a enfermos y devotos del santo maronita. Esta celebración eucarística, presidida por el padre Jonathan Ángeles Valencia de la Diócesis Maronita de México, abordó temas como la enfermedad, el sufrimiento y la fe. Los asistentes, que se congregaron en el centro histórico, experimentaron una jornada de reflexión que impactó su rutina y movilidad en la zona. Esta actividad religiosa marca un momento significativo para la comunidad local.
