Familiares de José Guadalupe Ramírez Flores demandan justicia y la limpieza de su nombre tras ser señalado por la Fiscalía General del Estado de Guanajuato como un presunto agresor abatido en un enfrentamiento en Celaya. Aseguran que José, jardinero del Álamo Country Club, no era un delincuente.
La tarde del 4 de mayo, un ataque contra agentes de la Fiscalía resultó en un agente lesionado y un presunto criminal abatido, identificado como José Guadalupe, de 39 años y vecino de San José de Guanajuato. La familia mostró pruebas y videos que evidencian su trabajo en el club durante casi 13 años, incluyendo registros del checador digital que confirman su jornada laboral.
Según los testimonios, José regresaba a casa en su motocicleta cuando se vio atrapado en el incidente. Testigos indican que, tras ser herido en las piernas, pidió ayuda, pero una agente ministerial le disparó nuevamente mientras yacía en el suelo. José deja huérfanos a un joven de 17 años y a una niña de 10.
La Fiscalía, por su parte, sostiene que el fallecido y sus acompañantes agredieron a los agentes en cumplimiento de sus funciones. La Procuraduría de Derechos Humanos ha iniciado una investigación para esclarecer los hechos. La familia Ramírez Flores asegura que no descansará hasta que se reconozca a José como víctima de abuso de autoridad.
