El gobierno de Claudia Sheinbaum enfrenta una creciente presión tras la exigencia de Estados Unidos para detener a Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa. Esta situación ha generado incertidumbre en la gestión de la mandataria, que aún no ha presentado una estrategia clara para abordar la acusación.
Jesús Silva-Herzog Márquez destaca que la administración está buscando tiempo para manejar la crisis, sin considerar que las condiciones actuales son diferentes a las del caso Cienfuegos. La preocupación se centra en la falta de una respuesta robusta ante los señalamientos.
Silva-Herzog señala que la defensa de la soberanía nacional planteada por Sheinbaum pierde peso, dado que este argumento ya ha sido comprometido en el pasado, lo que debilita su validez en el presente contexto. La situación continúa generando tensión en la relación entre México y Estados Unidos.
