La árbitra Katia Itzel García protagonizó la controversia en el juego de vuelta de los Cuartos de Final entre Cruz Azul y Atlas, que terminó 1-0 y 4-2 en el global.
En el minuto 31, un disparo de Gustavo Ferrareis golpeó la mano del defensa celeste Omar Campos, pero la árbitra no pitó la falta, a pesar de las protestas de los jugadores de Atlas.
El VAR no intervino, ya que García estaba ocupada deteniendo el juego debido a la lesión de Aldo Rocha, capitán del Atlas.
Analistas arbitrales coincidieron en que debió ser un penalti claro para Atlas, especialmente porque el partido estaba 0-0. Un minuto después, Cruz Azul anotó con un gol de José Paradela.
En el segundo tiempo, se cuestionó otra decisión. Paradela retrasó el balón a su portero Kevin Mier, quien lo tomó con las manos. Esto debió ser sancionado con un tiro libre indirecto. Sin embargo, parece que el balón golpeó a un jugador del Atlas antes, lo que justificaría la decisión de García de no sancionar la falta.
