León.- Estudiantes de séptimo y octavo semestre de la carrera de Odontología de la Universidad La Salle Bajío realizaron una protesta frente a la rectoría de su campus en Juan Alonso de Torres. Argumentan que las condiciones de infraestructura en su nueva sede son insuficientes, lo que impacta negativamente en su formación académica y profesional.
Los alumnos, quienes enfrentan colegiaturas de hasta 13 mil pesos mensuales, denunciaron la falta de equipamiento, personal y espacio adecuados en el nuevo campus tras un cambio de sede que se notificó solo dos semanas antes del inicio de las vacaciones. Aseguran que esta medida no fue suficientemente organizada, lo que ha derivado en un entorno de trabajo ineficiente.
Durante la manifestación, Galilea Montoya, estudiante de octavo semestre, relató que «los aparatos de radiografías no funcionan» y que las largas espera para la atención de pacientes afectan no sólo a los alumnos, sino también a los pacientes en la clínica universitaria. Además, las condiciones de trabajo en la nueva sede son significativamente peores en comparación con las que tenían en el campus Campestre.
Los padres de familia también expresaron su preocupación. Berenice Mosqueda, madre de una estudiante, indicó que el cambio repentino obstaculiza la formación de sus hijos, poniendo en riesgo su permanencia por las exigencias académicas que no pueden cumplirse por la falta de recursos.
Luego de media hora de protesta, la vicerrectora Socorro Durán se reunió con padres de familia y estudiantes para dialogar sobre las inquietudes planteadas. Como resultado, se acordó que los estudiantes permanecerán en el campus Juan Alonso de Torres, donde se realizarán modificaciones en las instalaciones y el equipamiento.
La universidad se comprometió a atender las quejas sobre los turnos de clínica y la atención a pacientes, asegurando que no habrá repercusiones en las calificaciones durante el primer parcial. La Vicerrectoría Académica se encargará de dar seguimiento a estas acciones y reportar los avances en un plazo de 15 días. Sin embargo, algunos estudiantes manifestaron su temor a represalias por parte de la institución tras esta protesta.
