Familias de personas desaparecidas se manifiestan en el corazón de la Ciudad de México
Este domingo, el Paseo de la Reforma se convirtió en un escenario de lucha y memoria, donde miles de familias y colectivos hicieron visible la realidad de más de 130 mil personas desaparecidas en el país. Con la consigna “Hagámosles visibles”, los asistentes se congregaron en la Glorieta de las y los Desaparecidos, un espacio emblemático dedicado a honrar a quienes han partido y a exigir justicia.
La jornada, que comenzó con una ceremonia ecuménica, se centró en la colocación de alrededor de 2,300 fichas con fotografías y datos de desaparecidos. Artistas y activistas realizaron diversas actividades culturales y políticas durante un apoteósico evento que se extendió por doce horas.
Jorge Verástegui, un activista comprometido en la búsqueda de su hermano y sobrino, destacó la importancia de visibilizar el sufrimiento y la esperanza de las familias. Durante un conversatorio, mencionó que su lucha trasciende el dolor: “Buscamos mostrar que somos mucho más que eso; existe amor y esperanza por nuestros seres queridos”, señaló.
Esta movilización se realizó en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas. En este contexto, las familias han tomado la batuta al organizar búsquedas en campos, montes y fosas clandestinas, en respuesta a lo que consideran la ineficacia de las autoridades.
El Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México exigió al Estado una transición de la simple administración de la crisis a su erradicación. Se demandó la implementación de búsquedas inmediatas, investigaciones eficaces y un identificador digno para los desaparecidos. “No buscamos cifras. Buscamos personas”, expresó la organización, recordando los riesgos que enfrentan aquellos que buscan a sus seres queridos, surgidos tras el reciente ataque armado a Alma Rosa Rojo Medina, activista en Culiacán.
Apenas dos días antes, el Gobierno de Claudia Sheinbaum anunció nuevas acciones para mejorar la búsqueda e identificación de desaparecidos. Entre las medidas, destaca el compromiso de garantizar que cada reporte cuente con una carpeta de investigación y ampliar el rastreo en hospitales y cárceles. Las autoridades revelaron la existencia de 40,628 coincidencias de personas desaparecidas con actividades posteriores a su desaparición; sin embargo, solo 6,939 cuentan con un reporte formal de localización.
La lucha no se limitó a la glorieta, ya que se convocaron marchas desde el Ángel de la Independencia hasta el Zócalo, donde el grito unánime exige verdad, justicia y la localización de sus seres queridos. Entre fotografías y nombres en el Paseo de la Reforma, las familias reclamaron que detrás de cada registro hay una historia personal que aún espera ser rescatada.
