El Santiago Bernabéu vivió una tensión notable durante el partido entre el Real Madrid y Oviedo.
Aficionados mostraron mantas críticas hacia Florentino Pérez, que fueron rápidamente retiradas por la seguridad del estadio. En paralelo, Kylian Mbappé y el entrenador Álvaro Arbeloa intercambiaron declaraciones sobre el rol del delantero en el equipo.
Mbappé afirmó que se siente bien y que, aunque está dispuesto a jugar más, respeta la decisión del entrenador sobre su posición en la plantilla. Arbeloa, por su parte, desmintió que le haya dicho a Mbappé que era el cuarto delantero, explicando que la decisión de alinearlo depende de las circunstancias del partido.
Los abucheos hacia Mbappé comenzaron durante el calentamiento y se intensificaron cuando ingresó al campo. La afición expresó su descontento tras verlo vacacionando en Italia en un contexto de crisis deportiva. Mbappé respondió que tiene autorización del club y que no está solo en su ausencia.
Durante el encuentro, aparecieron pancartas que criticaban a Pérez. La seguridad actuó rápidamente para retirarlas, mientras el ambiente en el estadio se tornó tenso dada la falta de títulos en la temporada.
Florentino Pérez fue visto saludando a aficionados, lo que generó confusión en redes, aclarando que solo buscaba tomarse una foto. A la vez, se vendían bufandas en apoyo a su gestión, destacando la frase «mejor presidente de la historia».
