Una mujer fue descubierta por ejercer como médica de forma fraudulenta en varios hospitales públicos. Se llama Lidia Mabel Ojeda y utilizó la cédula profesional de un médico real.
Ojeda fue imputada por homicidio con dolo eventual y usurpación de títulos. Se le acusa de haber causado la muerte de un paciente de 63 años.
La falsa médica atendió a más de 1,200 pacientes y firmó al menos nueve certificados de defunción. Utilizaba la identificación de un médico en activo para conseguir empleo.
La investigación busca determinar cuánto tiempo estuvo ejerciendo ilegalmente y en cuántos hospitales trabajó. Las denuncias de otros profesionales de la salud desencadenaron su descubrimiento.
Se reporta que, entre los daños ocasionados, un paciente sufrió la amputación de una pierna.
