El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, instó a no permitir que el «drama político» desvíe la atención de temas fundamentales que afectan las relaciones bilaterales entre México y Estados Unidos, tales como la seguridad, el comercio y la migración. Landau destacó que tanto la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, como el expresidente estadounidense, Donald Trump, han subrayado la importancia de una cooperación basada en el respeto mutuo para el progreso de ambas naciones.
Esta declaración se produce tras la reciente decisión del gobierno estadounidense de cancelar la visa a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, lo que ha generado controversia y preocupación en México sobre las posibles implicaciones para la soberanía nacional. En respuesta, López Beltrán agradeció el apoyo recibido y señaló que esta acción es parte de una «embestida» por parte de gobiernos extranjeros, especialmente de Estados Unidos, contra la soberanía mexicana.
A través de una carta dirigida a Trump, López Beltrán informa que la cancelación de su visa responde a decisiones políticas aplicadas por funcionarios estadounidenses, y considera que no hay pruebas que justifiquen tal medida. En su misiva, expresa que la situación actual en Estados Unidos es «decadente» y hace un llamado a reflexionar sobre el respeto a la soberanía nacional, evocando a líderes históricos estadounidenses que actuaron con amistad hacia México. Este episodio resalta la tensión en las relaciones entre ambos países, en un contexto más amplio de desafíos geopolíticos y humanitarios.
