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México: Aumenta la piratería en el Mundial 2026

México: Aumenta la piratería en el Mundial 2026

En el mercado Corona de Guadalajara, la venta de jerseys de la Selección Mexicana ha aumentado de forma significativa. Estas prendas, que imitan las originales en diseño, son ofrecidas a un precio aproximado de 230 pesos, en contraste con las camisetas auténticas que superan los 1,900 pesos. A menos de dos semanas de que inicie el Mundial de Fútbol, el 11 de junio, la demanda de mercancía no oficial ha crecido en diversos puntos de la ciudad.

Uno de los locales más destacados es el mercado Libertad, conocido como “San Juan de Dios”, donde se exhiben una gran cantidad de réplicas de selecciones diferentes, entre ellas Argentina y Brasil. Los precios fluctúan entre 300 y 450 pesos, y la negociación es común entre compradores y vendedores. Además, se ofrecen conjuntos infantiles que incluyen playera y short, y algunos comerciantes permiten la personalización de las prendas.

Félix Aguirre Gil, gerente del Host City de Ciudad de México para el Mundial 2026, ha manifestado su preocupación por el aumento de la piratería en torno al evento. En una carta enviada a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), se alertó sobre los riesgos para la propiedad intelectual de las marcas oficiales. El Gobierno de la Ciudad de México, encabezado por Claudia Sheinbaum, ha implementado la “Operación Limpieza”, con 21 operativos nacionales que han logrado asegurar mercancía falsa valorada en más de 15 millones de pesos, en su mayoría proveniente de Asia. Sin embargo, los operativos no han eliminado por completo la venta abierta de productos pirata.

Jalisco ocupa el segundo lugar a nivel nacional en puntos de venta de mercancía apócrifa, con 13 sitios detectados, incluyendo el tianguis de la 70, Medrano y la Central de Abastos. La venta de productos piratas, como jerseys de equipos deportivos, se realiza abiertamente, a menudo a precios negociables.

Santiago Nieto, director del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, ha señalado que las pérdidas asociadas con la piratería representan el 8% del Producto Interno Bruto del país, afectando tanto a las empresas como a la recaudación fiscal. A pesar de las acciones gubernamentales, el problema persiste debido a fallas estructurales en su combate, incluyendo la participación de grupos criminales en la distribución de mercancía ilegal.

La infraestructura del comercio ilegal se nutre de importaciones clandestinas desde Asia y de producción nacional en talleres ilegales. Además, plataformas digitales facilitan la compra y distribución de estos productos. La impunidad y la escasez de acciones efectivas para erradicar el problema han llevado a que la venta de mercancía pirata continúe prosperando en Guadalajara y otras partes del país.