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México: Aumento de casos de infección urinaria en el país

México: Aumento de casos de infección urinaria en el país

Más de 2.1 millones de infecciones de vías urinarias fueron registradas en México durante 2025, según el Boletín Epidemiológico Nacional. Esta condición se sitúa como la tercera causa de enfermedad en el país, superada solo por las infecciones intestinales y las respiratorias agudas. La elevada incidencia afecta especialmente a las mujeres, con estimaciones que sugieren que una de cada dos experimentará al menos un episodio de infección urinaria a lo largo de su vida.

El riesgo de contraer esta infección se incrementa por factores anatómicos. La uretra femenina, más corta y cercana al ano y la vagina, facilita el ascenso de bacterias hacia la vejiga, siendo la Escherichia coli responsable de aproximadamente el 90% de estos casos. Este microorganismo, parte de la flora intestinal, puede provocar infecciones cuando invade las vías urinarias.

Además de la predisposición biológica, hábitos cotidianos influyen en el desarrollo de infecciones. Factores como las relaciones sexuales, el uso de ciertos métodos anticonceptivos, la retención de orina y cambios hormonales pueden alterar el equilibrio de la microbiota íntima, favoreciendo la proliferación bacteriana. El doctor Julio Villalobos, especialista en ginecología y obstetricia, destacó que el equilibrio microbiano del organismo femenino es fundamental y se altera fácilmente.

Los síntomas de la infección urinaria, como ardor al orinar y necesidad frecuente de ir al baño, pueden confundirse con otros problemas de salud, lo que a menudo retrasa la atención médica y contribuye al avance de la infección hacia los riñones, donde pueden surgir complicaciones graves. Otro aspecto preocupante es la creciente resistencia antimicrobiana, impulsada por la automedicación y el abandono prematuro de tratamientos antibióticos.

Para el diagnóstico, se realizan principalmente dos estudios: el examen general de orina (EGO) para una detección rápida y el urocultivo, que confirma la bacteria responsable. La prevención es crítica en la reducción de estas infecciones. Se recomienda mantener una adecuada hidratación, practicar una correcta higiene íntima, usar ropa interior de algodón, evitar prendas ajustadas, no retrasar la necesidad de orinar y consultar al médico ante síntomas iniciales.

La educación sobre el propio cuerpo es esencial para reconocer señales de alerta y buscar atención médica a tiempo, lo que puede prevenir complicaciones y reducir el riesgo de recurrencias. La alta cantidad de infecciones urinarias reportadas en el país representa un significativo desafío de salud pública, que implica un compromiso con la prevención y el tratamiento adecuado.