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México: Decomisos de fentanilo disminuyen tras récord de 2023

México: Decomisos de fentanilo disminuyen tras récord de 2023

Los decomisos de fentanilo en México han mostrado una tendencia a la baja desde su máximo histórico en 2023, según datos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Este descenso se presenta en un contexto donde el combate a este potente opioide continúa siendo una de las principales exigencias del Gobierno de Estados Unidos hacia México, debido a la crisis de salud pública causada por sobredosis en su territorio.

Las cifras indican que durante el año 2023, la Sedena reportó la incautación de 11.6 millones de pastillas de fentanilo y 1,500 kilogramos de precursores químicos, marca que representa el mayor nivel de decomisos en la historia del país. No obstante, se ha observado una reducción drástica en los aseguramientos en 2025, con solo 3.6 millones de pastillas y 565 kilogramos de precursores, y la tendencia sigue a la baja en el año actual.

La disminución en los decomisos plantea interrogantes sobre la dinámica del mercado ilegal de fentanilo en México, así como posibles cambios en las tácticas de las organizaciones delictivas para eludir las acciones de las fuerzas de seguridad. Desde el primer decomiso registrado en 2013, los estados de Sinaloa, Baja California y Sonora han sido los principales puntos de incautación, seguidos por Chihuahua y Jalisco.

El informe “Demanda y oferta de fentanilo en México: generalidades y situación actual”, de la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones de la Secretaría de Salud, indica que los decomisos permiten identificar las rutas principales utilizadas por el crimen organizado para el intercambio de fentanilo. Se destacan dos corredores estratégicos hacia Estados Unidos: la ruta del Pacífico, que incluye Jalisco, Sinaloa, Sonora, Baja California y Baja California Sur, y la ruta del centro que transita por San Luis Potosí, Durango y Coahuila. Chiapas se menciona como un punto clave para la entrada de precursores químicos.

Estas rutas están bajo el control de organizaciones criminales, incluyendo el Cártel de Sinaloa y el Cártel Nueva Generación. Debido a la alta potencia del fentanilo, pequeñas cantidades pueden representar miles de dosis, facilitando su transporte a través de servicios de mensajería y contenedores marítimos, lo que complica las labores de detección y combate por parte de las autoridades correspondientes.