El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha solicitado la implementación de una operación conjunta que involucre a las Fuerzas Armadas, la Fiscalía General y la empresa estatal Ecopetrol, con el objetivo de desmantelar un esquema criminal relacionado con el robo de combustible. Según el mandatario, este ilícito podría estar sustraendo aproximadamente 123,700 barriles de productos refinados mensualmente, lo que representaría una pérdida significativa para la nación.
El presidente indicó que estos delitos están concentrados en un poliducto de 14 pulgadas que conecta Pozos Colorados, en la región de Santa Marta, con el interior del país, afectando principalmente los departamentos de Cesar y Magdalena. De persistir esta situación, las pérdidas para Ecopetrol podrían superar los 500,000 millones de pesos anuales, con potenciales implicaciones negativas para la economía nacional.
De la Espriella subrayó que los combustibles robados están siendo utilizados en actividades ilícitas, especialmente en la producción de cocaína. Adicionalmente, mencionó el uso de «caravanas de la muerte», que son grupos de hasta 600 vehículos empleados para transportar el combustible sustraído hacia regiones conflictivas como Catatumbo.
El presidente también enfatizó la necesidad de abordar de manera integral esta economía criminal, instando a la identificación de todos los actores involucrados en el proceso de sustracción, desde quienes perforan los ductos hasta los financistas y los destinatarios finales del combustible. Esta operación será coordinada por el ministro de Defensa colombiano, General Jorge Mora, quien ha señalado que se priorizarán acciones de inteligencia, control territorial e investigación criminal para desmantelar la cadena delictiva en su totalidad.
