Javier Albarrán, militante del Partido Acción Nacional (PAN), ha propuesto que en México el voto debería ser emitido «por casa o por familia», una idea que genera debate sobre la representación política y la participación electoral. Esta declaración fue realizada a través de sus redes sociales y plantea que un representante familiar podría tomar decisiones en nombre de todos los integrantes de la unidad familiar.
Aunque Albarrán no mencionó la eliminación del voto femenino, su discurso sugiere una limitación del derecho al voto al asociarse con una figura masculina que toma decisiones por el hogar. Esta propuesta surge en un contexto de discusión sobre la participación electoral después de comentarios realizados por la abogada Natalia Torres en un podcast, donde declaró que «no todos deberían votar» y sugirió un sistema que requeriría a los votantes aprobar un examen de conocimientos sobre política.
La activista política Andrea Legarci ha cuestionado la propuesta de Albarrán, pidiendo al PAN una clarificación respecto a si se trata de una opinión personal o si cuenta con el respaldo del partido. Legarci advierte que esta propuesta podría desvirtuar el reconocimiento de la ciudadanía individual y plantea preocupaciones sobre la representación femenina en un país con altos índices de violencia de género.
En respuesta a las críticas, Javier Albarrán publicó un video en el que mantiene su postura. Hasta el momento, el PAN no ha emitido un pronunciamiento oficial al respecto. La idea de limitar el voto a representantes familiares ha encontrado paralelismos con movimientos en Estados Unidos, donde algunas corrientes conservadoras abogan por que el voto sea controlado por hombres como cabezas de familia.
En redes sociales, algunas mujeres han manifestado su intención de ceder su derecho al voto a sus esposos, mientras que se observa un resurgimiento de corrientes conservadoras. Es importante señalar que el voto femenino en México es un derecho relativamente reciente, consolidado hace 71 años.
