La canícula de 2026 está provocando un aumento en las temperaturas y una disminución temporal de lluvias en diversas regiones de México. Este fenómeno, también denominado «sequía intraestival», se presenta comúnmente en el verano y afecta principalmente a entidades del centro, este, sur y sureste del país.
Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la canícula tiene una duración promedio de 40 días, aunque su intensidad y duración pueden variar según las condiciones atmosféricas de cada año. En 2026, se anticipa que el fenómeno se extienda hasta finales de agosto y, en algunas áreas, sus efectos podrían prolongarse en los primeros días de septiembre.
Aunque la temporada de lluvias sigue activa en gran parte del país, la canícula conlleva una disminución temporal de las precipitaciones. Se prevén temperaturas que superen los 35 grados Celsius y en ciertas regiones cercanas a los 45 grados. Algunas de las entidades donde se prevén condiciones de escasas lluvias son Veracruz, Tabasco, Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Tamaulipas, San Luis Potosí, Hidalgo, Puebla, Morelos, Nuevo León, Colima y Michoacán. Estas regiones podrían experimentar días con escasa nubosidad, intensa radiación solar y ambiente caluroso. Las autoridades sugieren mantenerse hidratados y evitar la exposición prolongada al sol entre las 11:00 y las 16:00 horas.
Cabe mencionar que la presencia de ciclones tropicales o sistemas de baja presión podría modificar temporalmente estas condiciones, generando lluvias intensas aún durante el periodo de canícula.
La canícula es un fenómeno meteorológico que se caracteriza por una reducción significativa de las lluvias en plena temporada húmeda. No solo implica temperaturas elevadas, sino también una disminución en la formación de nubes y precipitaciones. Este comportamiento es causado por cambios en la circulación atmosférica sobre el Golfo de México y el océano Pacífico, limitando el desarrollo de tormentas en algunas regiones. Su duración promedio es de alrededor de 40 días, aunque su intensidad varía según factores como la actividad ciclónica y fenómenos climáticos de gran escala.
