Las personas adultas mayores que buscan un ingreso aproximado de nueve mil 500 pesos mensuales a través de una oportunidad laboral deben realizar un trámite ante el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam). Esta cantidad no representa un apoyo económico directo, sino el salario potencial de un empleo formal.
El procedimiento forma parte del programa de Vinculación Productiva, un servicio gratuito que conecta a adultos mayores con empresas dispuestas a contratar personal basado en su experiencia y habilidades. Para participar, los interesados deben acudir a un módulo de Vinculación Productiva del Inapam con una credencial vigente y la CURP. La atención en los módulos se ofrece general-mente de 08:00 a 14:00 horas, donde se registran a los solicitantes y se les informa sobre vacantes adecuadas a su perfil.
El monto de nueve mil 500 pesos se relaciona con el salario mínimo general en México, que para 2026 será de 315.04 pesos diarios, aproximadamente nueve mil 582 pesos mensuales. Sin embargo, esta cifra no es financiada por el Inapam, sino que corresponde al salario pagado por el empleador tras la contratación.
Las autoridades del Inapam han enfatizado que el programa de Vinculación Productiva no debe confundirse con la Pensión para el Bienestar ni con otros programas de apoyo social. Su función principal es el de intermediario en la conexión de adultos mayores que desean trabajar con empresas que ofrecen vacantes.
El servicio está dirigido a personas de 60 años o más que busquen reincorporarse al mercado laboral. Para iniciar el trámite, deberán contar con una credencial vigente del Inapam y la CURP. La obtención de un empleo dependerá de las vacantes disponibles y los requisitos de cada empresa.
El programa ofrece dos modalidades. La primera es el empleo formal, donde el contratado recibe salario y prestaciones de ley. La segunda modalidad es el Sistema de Personas Voluntarias Empacadoras de Mercancías, en el que los participantes colaboran en tiendas comerciales sin una relación laboral formal, recibiendo aportaciones voluntarias de los clientes. En ambos casos, el registro ante el Inapam permite acceder a oportunidades, pero no garantiza una contratación ni el pago automático de un salario.
