El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha aclarado que las personas que se encuentran por jubilarse o que ya reciben una pensión pueden acceder simultáneamente a la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, sin riesgo de perder alguno de los apoyos. Esta información proviene de autoridades federales, quienes señalan que ambos beneficios son compatibles debido a que pertenecen a esquemas distintos con objetivos diferentes.
La pensión proporcionada por el IMSS se considera un derecho adquirido por los trabajadores que cotizaron durante su vida laboral. El monto que reciben depende de diversos factores, como las semanas cotizadas y el régimen bajo el cual se pensionan, ya sea bajo la Ley del Seguro Social de 1973 o la de 1997. En contraste, la Pensión para el Bienestar es un programa social universal del Gobierno de México, que no depende del historial laboral de los beneficiarios, sino que se otorga al cumplir requisitos específicos, principalmente la edad.
Recibir una pensión del IMSS no impide acceder a la Pensión para el Bienestar. Las autoridades indican que quienes ya perciben una pensión jubilatoria pueden continuar recibiendo sus ingresos del IMSS y, si cumplen con los requisitos del programa federal, también disfrutar de este apoyo económico.
Ambos sistemas representan ingresos para los adultos mayores, pero operan bajo reglas distintas. La pensión del IMSS es un derecho derivado de las cotizaciones realizadas durante la vida laboral, mientras que la Pensión Bienestar es un apoyo universal que garantiza un ingreso mínimo, independientemente de si los beneficiarios trabajaron en el sector formal o no.
La coexistencia de ambos programas permite que miles de personas mayores complementen sus ingresos en la etapa de retiro. Así, los beneficiarios pueden mantener su pensión del IMSS y recibir el apoyo bimestral de la Pensión Bienestar, lo cual contribuye a mejorar su situación económica y cubrir gastos esenciales relacionados con alimentación, salud y otras necesidades diarias.
