Más de 50 políticos y funcionarios mexicanos, entre ellos Andrés Manuel López Beltrán, han visto revocadas sus visas estadounidenses en un contexto de presión geopolítica por parte de la administración de Donald Trump. Esta medida, reportada por Reuters, forma parte de una estrategia de Estados Unidos enfocada en el combate al crimen organizado y a presuntos vínculos políticos en México.
Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador y exsecretario de Organización del partido Morena, anunció la revocación de su visa el 13 de agosto. Afirmó que esta acción carece de justificación y tiene motivaciones políticas.
La Ley de Inmigración de Estados Unidos, específicamente la Sección 221(i), permite a un oficial consular o al secretario de Estado revocar visas sin previo aviso y por razones discretionales. Según Vanda Felbab-Brown, investigadora del Brookings Institution, las causas para la revocación de visas se han ampliado durante la administración Trump, incluyendo acciones contra individuos que critican a dicho gobierno o cuestionan su política exterior.
Tradicionalmente, la revocación de visa requería un fuerte vínculo entre el individuo afectado y evidencias de corrupción o colusión con actores adversos a los intereses de Estados Unidos. Sin embargo, recientes revocaciones sugieren que se utilizan como herramienta de presión política para inducir cambios en la conducta individual.
La posible revocación de visas a familiares de figuras políticas relevantes, como el hijo de López Obrador, podría estar alineada con una campaña más amplia contra la colusión con grupos criminales. Guadalupe Cabrera, experta en seguridad, indicó que la redefinición de los cárteles como organizaciones terroristas ha cambiado la estrategia de presión sobre México, afectando no solo aspectos financieros, sino también la circulación de visas para ciertos políticos.
Las autoridades estadounidenses tienen la facultad de abordar este tipo de revocaciones en el contexto de investigaciones relacionadas con el crimen organizado, lo que podría tener repercusiones en la política interna de México.
