El canciller mexicano, Roberto Velasco, y Kaja Kallas, alta representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior y Seguridad, reafirmaron su apoyo a la autodeterminación del pueblo cubano y la necesidad de asistencia humanitaria. Este pronunciamiento se produjo tras el anuncio del Departamento de Justicia de EE. UU. sobre la imputación de asesinato al expresidente cubano Raúl Castro.
Durante una rueda de prensa en la sede de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, ambos líderes insistieron en la importancia de una solución pacífica a la crisis en Cuba. Velasco destacó que la postura de México está fundamentada en principios constitucionales que respaldan la autodeterminación de los pueblos y la resolución pacífica de controversias.
Aunque no se refirió directamente a la acusación contra Castro, Velasco subrayó la necesidad de cooperación humanitaria para que los cubanos accedan a servicios básicos y lleven una vida digna. Por su parte, Kallas enfatizó que, tras décadas de represión, los cubanos merecen oportunidades y libertad, indicando que la represión política debe cesar.
La imputación a Raúl Castro se enmarca en una creciente presión de Washington sobre La Habana, que ha intensificado amenazas y restricciones, agravando la crisis energética y humanitaria en la isla. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó la acusación como una «acción política» carente de fundamento jurídico y un intento de justificar una posible agresión militar.
