Al corte del 14 de mayo, el estado de Michoacán ha reportado 432 incendios forestales, afectando preliminarmente 9,529 hectáreas. Esta cifra es menor en comparación con años anteriores, según información del secretario del Medio Ambiente.
El secretario destacó que en su primer año de gobierno se registraron aproximadamente 35,000 hectáreas dañadas, cifra que se redujo a 25,000 hectáreas, lo que representa una disminución cercana al 30%. Se espera que para el cierre del ciclo se logre una afectación inferior a 15,000 hectáreas.
A pesar de las lluvias atípicas recientes, también se anticipa un aumento del calor debido a cambios climáticos relacionados con el fenómeno del “super Niño”. Esto podría alterar los patrones de lluvia, generando precipitaciones intensas en periodos cortos.
Ante esta situación, el Gobierno de Michoacán está considerando medidas preventivas, incluyendo la posible reactivación del programa de bombardeo de nubes. El gobernador ha instruido a las dependencias para que estén atentas y preparadas ante un posible agravamiento de la sequía.
El programa de estimulación de lluvias, que se implementó anteriormente, tuvo un costo de aproximadamente 8 millones de pesos y recibió apoyo de la Comisión Nacional de Zonas Áridas (Conaza). Este procedimiento consiste en liberar partículas de nitrato de plata en nubes adecuadas para inducir la precipitación.
El secretario mencionó que, en su momento, el programa abarcó cerca de dos terceras partes del estado, enfocándose en regiones donde la sequía ha tenido un impacto significativo.
