El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que se anticipan lluvias fuertes a muy fuertes en diversas regiones del país, con precipitaciones intensas previstas en Nayarit y Jalisco durante el fin de semana. A la par, se registrarán temperaturas superiores a 45 grados Celsius en el noroeste, lo que generará una coexistencia de condiciones de lluvia y calor extremo.
En las próximas 24 horas, el monzón mexicano, la onda tropical número 33 y varios canales de baja presión favorecerán tormentas en el occidente, norte, centro, oriente, sur y sureste del país. Nayarit y el noroeste de Jalisco pueden experimentar lluvias entre 75 y 150 milímetros. En Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Durango, Colima, Michoacán, Guerrero, Veracruz y Oaxaca se esperan precipitaciones de hasta 75 milímetros.
El domingo, el SMN pronosticó lluvias fuertes a muy fuertes en entidades del norte, occidente, centro y sureste. Sonora, Sinaloa, Coahuila, Durango, Zacatecas, Aguascalientes, Guanajuato, Veracruz, Oaxaca y Chiapas podrían recibir entre 50 y 75 milímetros de lluvia. Simultáneamente, Jalisco, Nayarit, Colima, Michoacán, Guerrero, Estado de México, Puebla y Querétaro experimentarán chubascos, con posibles rachas de viento de hasta 60 kilómetros por hora y oleaje de entre dos y tres metros en sus costas.
Por otro lado, el calentamiento extremo persistirá en Baja California, donde las temperaturas podrían superar los 45 grados, mientras que Baja California Sur, Sonora, Chihuahua, Sinaloa, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas alcanzarán entre 40 y 45 grados.
Desde el lunes 31 de agosto hasta el miércoles 2 de septiembre, se prevé que continúen las lluvias debido al monzón mexicano, canales de baja presión y el avance de las ondas tropicales 34 y 35. Jalisco, Nayarit, Colima, Michoacán, Chihuahua, Sinaloa, Durango, Veracruz, Oaxaca y Chiapas tienen alta probabilidad de vivir precipitaciones.
El calor extremo seguirá afectando al norte del país, aunque se anticipa el final de la onda de calor en Baja California, Sonora y Chihuahua. Las lluvias podrían provocar inundaciones, deslaves, encharcamientos y crecidas de ríos y arroyos, mientras que las rachas de viento podrían ocasionar derribos de árboles y anuncios publicitarios.
