Esta semana, la presidenta de Morena, Ariadna Montiel, inició la revelación de los primeros candidatos para las elecciones estatales de 2027. Hasta el momento, se han confirmado las candidaturas en Aguascalientes, Campeche, Colima, Querétaro y Sinaloa. Sin embargo, se espera que estos anuncios se detengan temporalmente hasta la presentación del segundo informe de gobierno de Claudia Sheinbaum.
El lanzamiento de estas candidaturas responde a la necesidad de revitalizar la imagen de Sinaloa, especialmente en el contexto de la crisis que enfrenta el actual gobernador, Rubén Rocha Moya, tras su segundo pedido de licencia. Imelda Castro, senadora y candidata seleccionada para representar a Morena en este estado, ha comenzado a fomentar un sentimiento de unidad entre los diversos sectores del partido, tras recibir el respaldo de múltiples figuras clave.
Por otro lado, el Partido del Trabajo (PT) está considerando una alianza con Movimiento Ciudadano ante la posibilidad de no obtener candidaturas en Zacatecas o Baja California Sur. Esta dinámica resalta las tensiones internas que pueden surgir en el panorama electoral.
Fuentes de la comisión de elecciones de Morena indican que la suspensión de anuncios en otros estados se alinea con la estrategia de consolidar la imagen del partido. El objetivo es mostrar una frente unida y fuerte en torno a la presidenta Sheinbaum, minimizando cualquier discordancia interna.
Los cinco estados anunciados hasta ahora fueron seleccionados por tener menos divisiones internas en comparación con otras regiones, cuya confirmación de candidaturas aún genera expectativa. En Sinaloa, la futura candidata Imelda Castro ha conseguido construir símbolos de unidad, mientras que en Aguascalientes, Colima, Campeche y Querétaro, los candidatos ya están prácticamente decididos: Nora Rubalcava, Rosa María Bayardo, Pablo Gutiérrez y Santiago Nieto, respectivamente.
A medida que avanza este proceso, el oficialismo se prepara para un período significativo que culminará con la presentación del segundo informe de gestión de Sheinbaum, que incluirá una gira nacional y un evento destacado en el Zócalo de la Ciudad de México. Esta programación tiene como prioridad reforzar la cohesión dentro del partido, evitando divisiones que puedan comprometer los planes electorales a largo plazo.
