Nayarit se ha convertido en un nuevo foco de enfrentamiento entre el Cártel Nueva Generación (CNG) y el grupo La Mayiza. Durante agosto se han encontrado mantas atribuidas a estos grupos, así como ejecuciones y cuerpos colgados en Tepic, dirigidos a funcionarios estatales. El gobernador, Miguel Ángel Navarro Quintero, ha cuestionado la veracidad de estos mensajes, pero anunció un aumento en las medidas de seguridad y solicitó apoyo del gobierno federal.
El 15 de agosto, dos cuerpos fueron encontrados colgados en el puente de Los Lobos, lo que incrementó la inquietud sobre la posibilidad de que la disputa criminal se expanda a otras áreas de Nayarit. Esta situación se suma a violencia registrada previamente en el norte del estado, donde en marzo se llevaron a cabo operativos que resultaron en 20 detenciones.
Autoridades federales han identificado una supuesta alianza entre Los Chapitos, facción del Cártel de Sinaloa, y el CNG, mientras que los grupos vinculados a La Mayiza han experimentado un crecimiento en su actividad delictiva. Según el Índice de Paz México 2026, la fractura del Cártel de Sinaloa, tras la detención de Ismael Zambada, ha contribuido a la formación de estas facciones, complicando el panorama de seguridad.
Desde 2015 hasta 2024, el conflicto entre el Cártel de Sinaloa y el CNG ha resultado en aproximadamente 30,000 muertes, que representan un 29% de las muertes por violencia entre cárteles en ese periodo. Aunque la violencia bélica parece haber disminuido levemente en los últimos años, la rivalidad interna dentro del cártel de Sinaloa ha mantenido un aumento en las muertes vinculadas a estos enfrentamientos.
Expertos consideran que la reciente «tregua» entre cárteles, que se mantuvo durante el Mundial, ha llegado a su fin. Este repunte de violencia ya ha comenzado a manifestarse con hechos registrados en Tepic y Tijuana. Las operaciones de captura, como la de Heraclio Guerrero, alias «Tío Lako», han desencadenado bloqueos y violencia en diversas localidades.
Se anticipa un periodo de inestabilidad en la región, mientras las organizaciones criminales reajustan sus operaciones y alianzas. Las estrategias de seguridad del gobierno federal, junto con los recientes enfrentamientos, sugieren un momento crítico en la dinámica delictiva en Nayarit y sus alrededores.
