El obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, expresó su preocupación por la situación de las familias de personas desaparecidas en la ciudad. Durante su intervención, subrayó la incertidumbre y las dificultades que enfrentan estas familias al continuar con la búsqueda de sus seres queridos. Díaz pidió a las autoridades que se mantengan los recursos humanos y económicos dirigidos a la localización de las personas no encontradas. Además, instó a evitar la manipulación o el ocultamiento de las cifras relacionadas con las desapariciones, enfatizando la necesidad de transparencia en este tema crucial. Estas acciones buscan mejorar la movilidad y el bienestar en Irapuato, donde la comunidad enfrenta estos desafíos de forma directa.
