El papa León XIV conmemoró el Día Mundial de la Libertad de Prensa, destacando la relevancia del periodismo independiente y las crecientes amenazas que enfrentan los comunicadores. En una soleada plaza de San Pedro, el pontífice condenó las violaciones a la libertad de prensa en diversas partes del mundo y rindió homenaje a los periodistas que han perdido la vida en zonas de conflicto.
Durante su intervención, el papa recordó que este derecho fundamental es frecuentemente vulnerado, a veces de manera abierta y en ocasiones de forma más sutil. Hizo un llamado a los fieles para que recuerden a los periodistas que han sacrificado sus vidas en la búsqueda de la verdad.
El Día Mundial de la Libertad de Prensa, que se celebra el 3 de mayo bajo el auspicio de la Unesco, tiene como objetivo respaldar a los medios que enfrentan censura y honrar a aquellos comunicadores que han fallecido en el ejercicio de su labor. El líder de la Iglesia católica ha enfatizado en múltiples ocasiones que el periodismo es un pilar fundamental para la sociedad y la democracia, y ha abogado por la protección de la información como un bien público. Además, ha pedido la liberación de periodistas detenidos injustamente, subrayando que informar nunca debería ser considerado un delito.
