Guanajuato enfrenta un desafío significativo en la salud mental de sus cuerpos de policía, según alertó Sophia Huett, especialista en seguridad. La ex titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública destacó que los policías pueden experimentar entre 400 y 600 eventos traumáticos a lo largo de su carrera, en contraste con un ciudadano promedio, quien enfrenta solo alrededor de cuatro.
Huett señaló que los agentes no solo responden a delitos graves sino que también son primeros respondientes en accidentes y situaciones de crisis, lo que requiere una atención psicológica especializada. La falta de disposición para buscar ayuda, por temor a ser considerados no aptos, agrava la situación. Esto puede derivar en problemas como violencia familiar y aislamiento social.
La especialista enfatizó que la atención psicológica actual no es suficiente para la complejidad del trabajo policiaco, demandando el establecimiento de centros que den seguimiento integrado a los agentes y sus familias. La falta de especialistas en salud mental en Guanajuato, donde solo un psicólogo está disponible por cada 2,200 policías, es preocupante, en comparación con otros estados donde se registran médicos por cada 100 elementos.
Los expertos en seguridad, como Bernardo León Olea, sugieren que la atención psicológica que reciben los policías debe complementarse con una revisión de sus condiciones laborales. Entre los aspectos a considerar están las jornadas laborales, los niveles de estrés y su calidad de vida, destacando la necesidad de un enfoque holístico.
Cadenas de atención psicológica se están implementando en diversas localidades de Guanajuato. En Celaya, la Secretaría de Seguridad Ciudadana está creando mejores condiciones laborales y atención psicológica periódica, mientras que Irapuato ha intensificado la atención para sus elementos y familias. Aunque algunas municipalidades aún carecen de cifras precisas sobre la atención brindada, el compromiso de abordar este problema es evidente.
La gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, también se ha pronunciado sobre la necesidad de normalizar la atención en salud mental, destacando que enfrentar estas cuestiones no debe ser visto como un signo de debilidad. Es imperativo que las corporaciones de seguridad estatal y municipal implementen medidas preventivas y procesos de evaluación continua de la salud mental de sus elementos. La atención integral a estos profesionales no solo es una necesidad institucional, sino un deber hacia la sociedad que ellos protegen.
