Habitantes de Santa María de Guido Exigen Mejoras en el Suministro de Agua
Los vecinos de Santa María de Guido se manifestaron este miércoles en el Palacio Municipal de Morelia, demandando atención urgente a la crisis del suministro de agua que enfrenta su tenencia en la zona sur. Este evento ocurre en un contexto donde los problemas hídricos impactan directamente en la calidad de vida de la comunidad, esencial para su bienestar y desarrollo.
Los manifestantes, que inicialmente buscaron diálogo en el Centro Administrativo de Morelia, decidieron trasladarse al Palacio Municipal tras no encontrar autoridades disponibles. Su protesta pacífica tuvo como fin solicitar la reinstauración de un organismo local, que permita a los vecinos participar activamente en la administración del recurso hídrico.
Durante la movilización, exigieron a las autoridades del Ayuntamiento que reconsideren la disolución de la junta que previamente gestionaba el servicio de agua, pues consideran que su operación y manejo deben estar a cargo de quienes efectivamente comprenden las necesidades y retos de la tenencia.
La infraestructura hidráulica de Santa María de Guido fue construida con el esfuerzo y trabajo de los mismos habitantes, quienes sostienen que su control debe permanecer en manos de la comunidad para garantizar un suministro adecuado y equitativo. A pesar de que han enviado múltiples oficios al gobierno municipal con sus preocupaciones, aún no han recibido respuesta.
Los habitantes expresaron su intención de evitar la confrontación a través de su movilización y buscan establecer un canal directo de comunicación con los representantes gubernamentales. La falta de agua no solo afecta el día a día de las familias, sino que también impacta a la economía local, que en gran medida depende de la agricultura.
Los problemas relacionados con el suministro de agua en Santa María de Guido son un claro reflejo de desafíos más amplios que enfrenta la Tierra Caliente y otras regiones de Michoacán. Esta situación resalta la importancia de fomentar un diálogo constructivo entre las comunidades y las autoridades, garantizando así el acceso a uno de los recursos más vitales para el desarrollo humano y social en el estado.
