Las autoridades de Qatar han comunicado que los mediadores internacionales que intervienen en las relaciones entre Estados Unidos e Irán están a la espera de un acuerdo entre Teherán y Omán sobre la gestión del estrecho de Ormuz, un paso estratégico para el tránsito marítimo en la región. Esta dinámica tiene implicaciones significativas para los contactos entre ambas naciones, cuya relación ha sido tensada por diversas disputas.
Durante una rueda de prensa, Mayed al Ansari, portavoz del Ministerio de Exteriores de Qatar, indicó que mediadores, incluyendo a Pakistán, Turquía y Omán, esperan que dicho pacto facilite una negociación renovada entre Washington y Teherán. Este proceso es considerado esencial para mejorar las relaciones bilaterales entre las dos potencias.
En un contexto de creciente tensión, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha emitido una declaración en redes sociales en la que asegura que el estrecho de Ormuz es ahora «nuevo territorio» estadounidense. Esto provocó una inmediata respuesta del viceministro de Exteriores iraní, Kazem Qaribabadi, quien calificó las afirmaciones de Trump como ilusiones.
Esta escalada retórica se produce ante la expiración del plazo acordado para alcanzar un acuerdo definitivo de paz y abordar las preocupaciones sobre el programa nuclear iraní. El presidente del Parlamento iraní y negociador principal, Mohamed Baqer Qalibaf, enfatizó que el tránsito por el estrecho no se permitirá hasta que Estados Unidos cumpla con sus obligaciones según un memorando de entendimiento establecido a mediados de junio.
El desenlace de estos acontecimientos podría influir en la estabilidad de la región y en la seguridad del tráfico marítimo en una de las vías navegables más cruciales del mundo.
