El exministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar, afirmó que Rubén Rocha Moya perdió su fuero al solicitar una licencia temporal para dejar su cargo como gobernador de Sinaloa. Esta declaración se da en un contexto de acusaciones que involucran a Rocha Moya y otros funcionarios en presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Zaldívar explicó que el fuero es una protección constitucional destinada a garantizar que ciertos servidores públicos no sean procesados penalmente sin el levantamiento de esta inmunidad por parte de la Cámara de Diputados. Destacó que «el fuero protege a la función, no a la persona», y al solicitar una licencia, el funcionario ya no ejerce su cargo, lo que lo hace susceptible a ser detenido como cualquier ciudadano.
La situación se complica tras la acusación formal presentada por un tribunal federal en Nueva York, que involucra a Rocha Moya y a Juan de Dios Gámez Mendívil, alcalde de Culiacán, junto con otros ocho funcionarios. Las autoridades estadounidenses los señalan por sus presuntos lazos con el crimen organizado.
En una sesión extraordinaria, el Congreso de Sinaloa aprobó la licencia de Rocha Moya y designó a Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina. Bonilla Valverde, quien anteriormente se desempeñaba como secretaria general de Gobierno, es también exdiputada local por el Partido Verde Ecologista de México.
